España: aparte de fútbol… videojuegos
¿Qué tienen en común Metroid Dread, Blasphemous, Commandos, Gris o Invizimals? Que todos se forjaron aquí, en España.

Mientras medio mundo mira a Japón, Estados Unidos o Polonia…a Rockstar, Nintendo, CD Project o FromSoftware…España no solo es fútbol, también lleva treinta años haciendo videojuegos muy por encima de lo que creemos.
En el auge de la industria de los videojuegos, allá por finales de los 90 y principios de los 2000, el RTS vivía su época dorada. Entonces un estudio madrileño, Pyro Studios, decidió revolucionar el género mezclándolo con sigilo y la Segunda Guerra Mundial. Así surgió Commandos, probablemente la saga más importante para la industria del videojuego español. Más de cuatro millones de copias ha vendido. A partir de ahí, la pregunta ya no era si en España podrían hacerse grandes videojuegos, sino cuál sería el siguiente.
Y no, no fue un golpe de suerte. Años después, dos de las franquicias más importantes de la industria volvieron a fijarse en España. MercurySteam se puso al frente para llevar Castlevania al 3D con Lords of Shadow. Éxito absoluto. La entrega más vendida de la saga. Y si hay una compañía que no deja sus licencias en manos de cualquiera, esa es Nintendo. El estudio madrileño consiguió algo todavía más difícil: ser el elegido para desarrollar Metroid: Samus Returns y, más tarde, Metroid Dread, el juego más vendido en la historia de la franquicia. Después de esto, en 2025 dieron un paso más apostando por una idea propia, Blades of Fire.
Pero trabajar para los grandes no era el único camino. Mientras MercurySteam hacía historia con Metroid, otros estudios españoles empezaban a demostrar que aquí también podían nacer ideas completamente nuevas.
Y hablando de ideas propias, hay un estudio del que casi nunca se habla cuando se recuerda la industria española: Novarama. Este estudio barcelonés lanzó Invizimals para PSP, allá por 2009 (Instagram no existía), utilizando la realidad aumentada en una experiencia que parecía ciencia ficción para la época. Sony apostó fuerte por estas criaturas invisibles y el juego acabó convirtiéndose en uno de los mayores éxitos de la consola.
Y ahora sí, vayamos al lío. Porque en los últimos diez o quince años, los estudios españoles han empezado a jugar con sus propias reglas. Los abdominales se ganan en la cocina, y los “GOTY” en el desarrollo. Aquí entra en escena uno de los estudios españoles más reconocidos: The Game Kitchen. Esto ya son cosas mayores. Quién les iba a decir en 2017 que un kickstarter de pixel art, ambientado en la semana santa española, con un protagonista llamado “el penitente”, les iba a dar tantas alegrías.
Pues sí. Blasphemous se ha convertido en uno de los metroidvania mejor valorados de la de los últimos años en todo el mundo. Y la secuela, llegó incluso a estar nominada a mejor indie en The Game Awards (¡con un botafumeiro como arma!). Y por si fuera poco, este éxito les abrió la puerta para desarrollar el metroidvania de Ninja Gaiden: Ragebound, casi nada.
