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Duración (IGDB): Historia ~25 h · Normal ~109 h · 100 % ~201 h
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Skyrim reimagines and revolutionizes the open-world fantasy epic, bringing to life a complete virtual world open for you to explore any way you choose. Play any type of character you can imagine, and do whatever you want; the legendary freedom of choice, storytelling, and adventure of The Elder Scrolls is realized like never before.
Skyrim no es solo uno de mis videojuegos favoritos; es el juego que marcó mi vida. Objetivamente, su historia principal dista mucho de ser la mejor que he experimentado. El viaje del Sangre de Dragón cumple su cometido, pero rara vez alcanza la complejidad o la profundidad emocional de otras grandes narrativas del género. Y, sin embargo, eso apenas importa. La verdadera grandeza de Skyrim reside en todo lo que existe más allá de su trama principal. Su mundo está vivo, rebosante de historias secundarias, facciones, personajes memorables y secretos ocultos en cada montaña, cueva o ruina olvidada. La mitología de la saga The Elder Scrolls es simplemente abrumadora: dioses, imperios, guerras, profecías, culturas enteras y eventos que se remontan a miles de años. Cuanto más te adentras en ella, más descubres que apenas has arañado la superficie. Pero lo que realmente hizo que Skyrim fuera inolvidable para mí fue el momento en mi vida en que apareció. Hubo momentos en los que necesitaba refugio, un lugar para desconectar del ruido y las preocupaciones, y Skyrim estaba ahí. Podía perderme durante horas vagando por los bosques de Falkreath, contemplando la aurora boreal sobre la tundra de Carrera Blanca o simplemente escuchando el viento mientras escalaba una montaña nevada. Daba igual si estaba completando una misión épica o recogiendo flores junto a un río; ese mundo siempre lograba transmitirme una paz difícil de explicar. Las posibilidades parecían infinitas. Cada partida era diferente, cada personaje tenía su propia historia y siempre había algo nuevo por descubrir. Pocos juegos pueden presumir de seguir evocando esa sensación de aventura tras cientos de horas de juego. Quizás Skyrim no sea perfecto. Tiene fallos, mecánicas anticuadas y una historia principal que podría haber dado para más. Pero hay obras que trascienden sus defectos porque llegan a nosotros en el momento justo. Para mí, Skyrim fue una de ellas.