El CEO de Krafton usó ChatGPT para robarle 250 millones a sus propios devs.
Despidos ilegales, 250 kilos en juego y un ejecutivo que en lugar de contratar mejores abogados le preguntó a una IA cómo estafar a sus empleados. Le salió como el puto culo
Subnautica 2 sale hoy. Pero antes de hablar del juego, hay que hablar de la gente que intentó que no saliera nunca. Krafton, la publisher coreana que financiaba el desarrollo, tenía un problemilla: si el juego llegaba a Early Access antes de cierta fecha, los fundadores de Unknown Worlds cobraban un bonus de hasta 250 millones de dólares. Mucha pasta para simplemente... cumplir lo pactado. Solución elegante: despedir a los tres fundadores en julio de 2025. Ted Gill, Charlie Cleveland, Max McGuire. Fuera. Así no hay bonus que pagar, ¿no? El pequeño detalle es que sus propios abogados ya les habían dicho que el bonus había que pagarlo de todas formas. Con despido o sin él. Y aquí viene la parte buena. En lugar de escuchar a sus abogados, el CEO de Krafton le preguntó a ChatGPT cómo montar el plan. A ChatGPT. Para diseñar una estrategia legal para no pagar 250 millones de euros a tus empleados. Esto salió en el juicio. Está en los documentos. Un juez declaró los despidos ilegales, restituyó a Gill como CEO, extendió el periodo del bonus hasta septiembre de 2026 y de paso Krafton fue eliminada como publisher del juego en abril. Hoy Subnautica 2 sale con los fundadores originales al mando. Sin Krafton en los créditos. Y con un CEO en algún lugar de Seúl aprendiendo que ChatGPT no es exactamente un despacho de abogados.

