Tú no juegas a Inscryption, Inscryption juega contigo
Hay juegos que se deben recomendar a ciegas, como un salto de fe, porque el no saber qué está pasando y no verlas venir es una parte importante del juego. De entre todos ellos, Inscryption es el máximo exponente.

Según avancen estas líneas los spoilers serán más intensos, avisaré cuando llegue el punto de no retorno. Por favor, si no lo has jugado deja de leer cuando te lo pida, o mejor aún, deja de leer ya, juégalo y prepárate para una buena brasa, porque este juego se lo merece.
- Spoiler Alert de Grado 1. Soportables, lo justo para que te entren ganas de jugar-
Ya desde el menú principal, nos damos cuenta de que este juego es distinto, por lo menos al 99% de juegos, ya que el botón de “nueva partida” está bloqueado, y esto nos deja solo la opción de comenzar a jugar pulsando sobre “continuar”. y es inevitable preguntarse: “¿cuándo he jugado yo a esto?”.
Al “continuar” la partida, nos encontramos frente a una mesa de madera, dos ojos, una atmósfera visual y sonora oscura y una frase: “OTRO CONTENDIENTE… HAN PASADO SIGLOS” y todo apunta a que va a ser toda una experiencia.
Nuestro Adversario nos recuerda las reglas del juego gustoso, como si realmente le apeteciera jugar, este momento revela que vamos a jugar a un deck-builder con mecánicas bastante sencillas, pero muy sólidas, y que invitan a tomar decisiones estratégicas si queremos vencer.
En cierto momento, nuestro Adversario nos invita a levantarnos para estirar las piernas, quiere que estemos cómodos. Al hacerlo descubrimos que las cartas no son el único juego. La Cabaña de Madera, como si de un escape-room se tratase, se presenta llena de acertijos y puzzles. No son simples minijuegos, como iremos descubriendo, si no que tienen un impacto real en las cartas y en la propia narrativa.
Según avanzamos en el juego, nos damos cuenta de que nuestro Adversario usa distinta máscaras para interpretar a los distintos jefes y personajes que nos encontramos y nos da la sensación de que es el dungeon-master de su propio juego, a mí personalmente, este me parece un recurso narrativo muy original y muy bien ejecutado (por no hablar de la sensación que producen esos ojos anaranjados mirándonos desde detrás de cada una de las máscaras)
- Spoiler Alert de Grado 2. A mí no me gustaría leer lo que estás a punto de leer. No te revientan la trama, pero te quitan alguna sorpresilla -
Hemos hablado del Adversario, pero no de nuestro… ¿aliado?
Al comenzar la partida, conocemos al Armiño, una carta parlante que parece intentar ayudarnos y nos anima y ayuda a resolver algunos de los puzzles de la habitación, al hacerlo conocemos a algunas cartas con la misma condición que parecen ayudarte a escapar de la cabaña, pero cada vez estamos más convencidos de lo que quieren es salvarse ellas.
Otro aspecto inquietante es lo que ocurre al morir. He de decir que tengo una pequeña obsesión por estudiar cómo los juegos implementan la muerte, y cuando como lo hacía Inscryption quedé totalmente satisfecho.
El Adversario nos hace una foto y con esa foto creamos una carta nueva a la que ponemos nombre, mi instinto me dijo que pusiera “mi” nombre (mi alias gamer en realidad), pero mi instinto está equivocado porque ese no era yo, era el Contendiente que acaba de perder.
Esto lo confirma la voz detrás de los ojos anaranjados con una frase que depende de cómo se haya dado nuestra primera partida, yo perdí rápido la primera vez, así que me dijo algo así como “EL ANTERIOR CONTENDIENTE DURÓ BASTANTE POCO, ESPERO QUE TÚ LO HAGAS MEJOR”.
A partir de aquí iremos acumulando “cartas de muerte” de lxs distintxs Contendientes, que, junto con la resolución de los puzzles de la Cabaña de Madera, serán una pieza clave, para derrotar a nuestro Adversario definitivamente.
- Spoiler Alert de Grado 3. Esto sí que no, por aquí no paso, si no has jugado Y TERMINADO Inscryption deberías parar de leer y darle un tierno, ¿no te he dado ya suficientes razones? -
Cuando derrotamos finalmente a Leshy obtenemos un premio que no te esperabas y que ya habías dado por perdido: el botón de “Nueva Partida” y aquí es cuando tu cabeza echa el vuelo definitivamente.
También recibes otro premio inesperado: una colección de vídeos muy perturbadores sobre ¿el verdadero Inscryption? y una copia de un juego de ordenador enterrada en un bosque y cosas muy locas que te hacen preguntarte muchas cosas y casi ninguna de ellas tiene sentido.
De repente ves la intro de un juego de estilo pixel-art, te hablan sobre los escribas y sus distintos métodos para grabar cartas en un mundo en el que no había cartas y cuando puedes volver a moverte, controlas a un personaje en 2D y te piden que elijas un mazo inicial, como si del starter de Pokémon se tratase…
Y te viene a la mente este pensamiento “ESTO es Inscryption, lo otro no se lo que era, pero estoy segurx de que éste es “el juego” (lo que todavía no sabes es que esto es solo el acto 2…).
Y aquí cambia la dinámica, yo elegí el mazo mágico, porque no quería repetir bestias y me costó un buen rato y un buen ejercicio de “entender el juego” para empezar a disfrutarlo y sentir que fluía con el juego. Pero yo sabía que eso era exactamente lo que el juego quería de mí, Inscryption quería jugar conmigo y llevarme por donde él quería y en ese punto, yo ya estaba dispuesto a dejarme llevar a donde fuera.
Estaba totalmente dentro.
Terminado el acto 2 y justo cuando vas a emprender tu ascenso como “Nuevx Escriba”, llega el clímax y si tu cabeza todavía no estaba volando, este es el momento en que el despega: la traición de P03 y la Gran Trascendencia.
La Gran Trascendencia. es que suena épico, misterioso, importante…
Y de la nada recuperamos la tercera dimensión, pero ya no estamos en la agradable y conocida Cabaña de Madera, donde podíamos levantarnos y explorar tranquilamente, Si no que estamos encadenados frente a un viejo conocido, pero en otra forma menos “plana”: El Armiño, que poco a poco vemos desfigurarse, fue P03 todo este tiempo convertido en una carta por obra de Leshy.
Y los puntos empiezan a conectar. tus neuronas empiezan a darle forma a las ideas. Las cartas que representan a los otros escribas, el mundo en 2D y este nuevo juego con 5 carriles en el que usas energía en lugar de sacrificios…
Ahora entiendes (o eso crees) que esto es “Inscryption según P03”, el mundo pixel-art es el “La copia original de Inscryption” y la cabaña era “Inscryption según Leshy”. Y es muy probable que este mundo te resultase menos atractivo que el del acto 1, creo que es una reacción natural y que busca el propio juego, que te sientas fuera de lugar.
Después de unas cuantas rondas y de que te expliquen algunas de las nuevas mecánicas, creo que es inevitable pensar que te encuentras ante un juego diseñado de una forma tremendamente inteligente y que la mecánica base se puede rediseñar, reinventar y dar la vuelta las veces que haga falta y aún así va a seguir siendo un buen juego.
Una vez llegas al Jefe Final de este tercer acto (P03, por supuesto), y te has rayado tremendamente por tener que “borrar datos de tu máquina” se te revela que todo este tiempo has sido un instrumento para llevar a cabo la Gran Trascendencia, que consiste, ni más ni menos, que en ¿publicar Inscryption? (la versión de P03, por supuesto). Cosa que no sucede (o sí) gracias al resto de Escribas, y comienza uno de los epílogos más locos, filosóficos y “sorprendentemente emocionales” que yo he visto.
La destrucción de Inscryption en tiempo real con breves destellos de sus versiones según Grimora y Magnificus es un espectáculo digno de experimentar (y que te deja con la miel en los labios de “como podría haber sido Inscryption”).
Pasar de la Gran Trascendencia a la No-Trascendencia por el bien común, ser capaz de echar una partida a tu juego favorito aunque el mundo se esté acabando, Aceptar que el final tiene que llegar tarde o temprano… son muchas las lecturas que se pueden hacer de este final, pero yo me quedo con una:
Ser capaz de reconocer a tu Adversario como a un igual e incluso como alguien mejor que tú. Me sorprendió mucho lo emocional que es ese momento final con Leshy, sentí tristeza y nostalgia en ese momento en el que vi a alguien que solo quiere alargar un poco más su partida, recordando los buenos tiempos y demostrando ser alguien atento que recuerda qué cartas te gustaban más y sobre todo que disfruta de la compañía, de tu compañía.
Nunca olvidaré ese apretón de manos de despedida en esa vieja Cabaña de Madera.
Ojalá encuentres a alguien con quien jugar estés donde estés, Leshy.
